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Friday, July 30, 2021

Queen & Country, de Greg Rucka y varios artistas

La mayoría de los lectores de cómics ubican a Greg Rucka por su trabajo para DC Comics en títulos como Detective Comics, Wonder Woman, Gotham Central o Action Comics, o para Marvel en Wolverine, Elektra y Punisher, entre otras cosas. Quizá algunos conozcan también su obra de autor, como Whiteout, Lazarus, Black Magick, Stumptown o The Old Guard (de la que el mismo escribió la adaptación para Netflix, pero pocos mencionan Queen & Country.

Publicada a partir de 2001 vía Oni Press, editorial que dio entrada a Rucka al mundo del cómic, esta serie de espionaje duró 32 números, publicados a lo largo de seis años, y complementada por tres miniseries de Queen & Country: Declassified, que seguían a personajes secundarios, pero eventualmente cruzaban con la historia principal. Las series contaron con Steve Rolston, Brian Hurtt, Leandro Fernández, Jason Shawn Alexander, Carla Speed McNeil, Mike Hawthorne, Rick Burchett, Mike Norton, Chris Mitten y Chris Samnee como artistas.

Friday, July 17, 2020

Whiteout, de Greg Rucka y Steve Lieber

Con el éxito de The Old Guard a una semana de su estreno en Netflix, el nombre de Greg Rucka anda en boca de muchos fans de cómics, y mientras se especula sobre la posibilidad de una secuela, presumiblemente basada en la segunda miniserie de The Old Guard, recién concluida, y circulan rumores de que está escribiendo una película de espías para Gal Gadot (no quiero atreverme a pensar que pudiera ser algo relacionado con Queen & Country, otro de sus cómics que encuentro excelente), me pareció que era un buen momento para voltear al pasado y echar un nuevo vistazo a su primer cómic, publicado por Oni Press en el cada vez más lejano 1998: Whiteout.


Monday, April 18, 2016

Whiteout, de Greg Rucka y Steve Lieber.

sobre una versión previa publicada en Comicverso

El nombre de Greg Rucka debe ser familiar para casi cualquier lector de cómics que siga títulos de Marvel o DC, y para quienes gustan que sus historietas se mantengan libres de capas o spandex, es probable que conozcan su trabajo por títulos como Queen & Country, publicada por Oni Press, o Lazarus, aún en progreso bajo el sello Image, pero me parece que no muchos ubican la serie que marcó su debut en el medio de la narrativa visual: Whiteout.


En 1998 Rucka gozaba de cierto prestigio como novelista gracias al éxito de sus novelas Keeper y Finder, protagonizadas por Atticus Kodiak, un guardaespaldas profesional. Joe Nozemack y Bob Schreck, cabezas de la naciente Oni Press, se encargaron de ultimar los detalles y poner a Rucka en contacto con Steve Lieber, artista entonces conocido por su trabajo en Hawkman, en la serie post-Zero Hour, y de reclutar la ayuda de algunos amigos famosos para las portadas de la serie. Éste fue el resultado de esa colaboración.

Whiteout es una palabra usada en inglés para referirse a las condiciones de poca o nula visibilidad que existen durante una tormenta de nieve y que no implican oscuridad, cuando todo se e blanco, y en cierto sentido es un término que se usa en oposición a blackout, que se utiliza para denominar la oscuridad absoluta que se da durante un apagón, cuando todo se ve negro.

Carrie Stetko es una alguacil de los Estados Unidos (US Marshall) caída en desgracia por alguna razón que no nos explican, pero lo bastante grave como para asignarla a servir con el staff de la estación polar norteamericana McMurdo, en la Antártida. Ahora Carrie está por convertirse en el primer oficial en investigar un homicidio en ese helado continente.


El caso tiene sus pros y sus contras. A favor que, aparte del personal de la estación, hay un reducido número de posibles sospechosos. En contra, que una tormenta ha creado las condiciones de nula visibilidad ya mencionada, que además provoca interferencia en las comunicaciones, por lo que Carrie está imposibilitada de solicitar apoyo.

Entra en escena Lilly Sharpe, una oficial asignada a la estación polar británica, ubicada a algunos kilómetros de McMurdo, que se convierte en el único soporte para Carrie en la búsqueda del asesino. El problema es que todo indica que Sharpe es en realidad una espía del Servicio Secreto británico, y Carrie no sabe si puede confiar en ella.

Lieber, relativamente poco conocido en aquel entonces, se convirtió en una revelación por su talento y capacidad para recrear el inhóspito ambiente de la Antártida. Sus personajes también son muestra de su capacidad y versatilidad, pues consigue dotar a cada uno de una identidad visual propia, incluso con las limitaciones impuestas el que la serie sea en blanco y negro y que todos sus personajes estén completamente envueltos en gruesas capas de ropa.


Rucka tiene una reputación por escribir personajes bien definidos, y el elenco de Whiteout no es la excepción. Con sólo diálogos Rucka crea un grupo de personajes interesantes y complejos, al tiempo que desarrolla la atmósfera de la serie. Carrie y Lilly son un inusual equipo de detectives en una carrera contra el reloj, pues intentan descubrir al asesino antes de que pueda asesinar a todos en McMurdo. La caracterización de ambas mujeres es impecable, convirtiéndolas en dos personajes de carácter fuerte y con personalidad propia sin caer en el uso de clichés para personajes femeninos fuertes.

Durante años se habló de que Reese Weatherspoon había adquirido los derechos para llevar la historia al cine como productora y protagonista, pero la versión se diluyó al correr del tiempo. Joel Silver, productor de cintas como The Matrix o Superman Returns, firmó un acuerdo para producir 15 películas de bajo presupuesto (en Hollywood eso significa en un rango de entre 10 y 40 millones de dólares) en seis años, y la primera fue Whiteout, realizada por Dark Castle Entertainment, compañía de Silver, y con Kate Beckinsale en el papel protagónico.

Tristemente la historia se alejó drásticamente del material de origen, así que la única recomendación que puedo hacer al respecto es que la eviten como la peste, y si ya la vieron, que no permitan que esa mala experiencia les provoque recelo o algún prejuicio en contra de este excelente cómic.


WHITEOUT
Escritor: Greg Rucka
Artista: Steve Lieber

Editorial: Oni Press, Estados Unidos, 1998.

Formato original: 4 números formato estándar de 32 páginas, blanco y negro.
Portadas de la miniserie: Matt Wagner, Mike Mignola, Dave Gibbons, Steve Lieber.

Colecciones: TPB tamaño estándar, 1999. TPB Definitive Edition (15x22.5 cm), 2007.
Portada TPB primera edición: Frank Miller
Portada TPB Definitive Edition: Steve Lieber


Wednesday, February 3, 2016

Past Lies: An Amy Devlin Mystery, de Weir, DeFilippis y Mitten

Siempre he sido de la idea de que para recomendaciones no hay nada mejor que historias completas, sin importar que se hayan publicado como miniseries o como novela gráfica, y si hay una editorial que se caracteriza por usar esos formatos en la gran mayoría de sus títulos es Oni Press, responsable del tomo que me ocupa en en esta ocasión: Past Lies, novela gráfica escrita por Christina Weir y Nunzio DeFilippis con arte de Christopher Mitten y publicada en 2006.

Amy Devlin es una joven investigadora privada, y aunque ha trabajado en casos bastante inusuales, le sorprende que Tim Gilbraight, joven actor cuya carrera está por despegar, le pide investigar un asesinato, con la peculiaridad de que la víctima es él mismo, pero 25 años atrás. Según dice, el magnate de la aviación Trevor Schalk, asistido por su psicoterapeuta, encontró la fórmula de la inmortalidad en 1980, y gracias a una sugestión post-hipnótica, al cumplir 25 años su reencarnación recuperaría sus recuerdos y retomaría su vida. Veinticinco años después del asesinato de Schalk en su propia mansión, Tim empieza a recordar su vida pasada.

Tuesday, January 19, 2016

St. Swithin's Day, de Grant Morrison y Paul Grist

Del mismo modo que pasó en los años sesenta con la música, un par de décadas después los cómics en Norteamérica vivieron su propia Invasión Británica, que llevó a muchos de los autores más talentosos en la historia del medio a trabajar en la industria del cómic estadounidense. St. Swithin's Day, el título que nos ocupa en esta ocasión es obra de un par de esos creadores, pero no vio la luz en América hasta casi diez años después de su publicación original en Gran Bretaña.

Trident era una antología bimestral publicada en el Reino Unido por Trident Comics. Lanzada en 1989, en sus páginas aparecieron trabajos de autores que ya eran conocidos, como Neil Gaiman, Grant Morrison o Eddie Campbell, así como de creadores nuevos, como Mark Millar o Paul Grist. Y fue ahí que se publicó por primera vez St. Swithin's Day, historia dividida en cuatro partes de seis páginas cada una, con tal éxito y aceptación que pocos meses después de que apareció la última parte se publicó una edición con la historia completa totalmente a color.

Tuesday, January 12, 2016

Love Fights, de Andi Watson

No es ningún secreto que soy admirador de muchos autores de cómic que han hecho su carrera alejados de las historias de superhéroes. Y no se trata de renegar del género o de asumir una pose pseudo-intelectualoide como "los cómics de superhéroes son para niños" o algo por el estilo, sino que simplemente encuentro refrescante la diversidad temática en mis lecturas.

De entre esos autores, uno que sin duda merece mayor atención es Andi Watson. Famoso por su trabajo en historias que giran alrededor de personajes comunes en entornos cotidianos, como Breakfast After Noon o Slow News Day, o no tan cotidianos, como en Skeleton Key o Geisha (eventualmente escribiré esas series), Watson no es un creador cuyo nombre suela asociarse con los superhéroes, pero eso no quiere decir que sea ajeno al género, como consta en su historial de trabajo, pues hace unos años fue escritor de Namor para la línea Tsunami de Marvel Comics.

Pero un mejor ejemplo de lo que puede hacer en el género, y sin tener que cambiar su sensibilidad temática o su forma de contar historias lo encontramos en la miniserie Love Fights. Oni Press describe la historia como una mezcla entre Marvels, de Kurt Busiek y Alex Ross, y Serendipity, película protagonizada por Kate Beckinsale y John Cusack; o bien como una versión romántica de Powers. Y la verdad no se me ocurre mejor manera de describir esta historia, que es una comedia romántica en un mundo donde los superhéroes son reales.

Jack y Nora se conocen en el metro, y lo que podría haber sido una historia tradicional de amor a primera vista se convierte en algo completamente distinto cuando su camino es interrumpido de forma violenta por una pelea entre superhéroes y supervillanos. Jack es un dibujante de cómics, encargado de ilustrar las aventuras oficiales de The Flamer, el héroe más grande de Paragon City. Es tímido e inseguro y aunque disfruta su trabajo, no se siente del todo a gusto con él.

Acaba de conocer a una chica que podría ser el amor de su vida, pero no se atreve a invitarla a salir. Su entintador le informa que dejará su trabajo porque le ofrecieron hacer arte completo en una serie publicada por una editorial competidora, y ya no serán equipo. Además, le asignan como nuevo entintador a un sujeto apodado "el carnicero" y su gato lleva días perdido. Pero le queda el consuelo de que podría estar peor.

Por su parte, Nora trabaja como asistente editorial en un tabloide que se especializa en chismes sobre superhéroes, aunque muere por recibir la oportunidad de escribir por su cuenta y convertirse en reportera.

Y ahora que conoció a un chico agradable, junto con él se presenta la oportunidad de conseguir su sueño. Lo único que tiene que hacer para lograrlo es destruir la reputación de The Flamer y terminar con su carrera. El único problema es que, en el proceso, muy probablemente vaya a destruir también la de Jack. Así que ahora debe decidir entre perseguir su sueño profesional, o buscar la felicidad.

El arte de Watson sólo puede describirse como minimalista. Su estilo mezcla un diseño propio del manga de acción con el trazo limpio y firme de algunos caricaturistas europeos. Además, un inteligente uso de grises le permite recrear un mundo que resulta realista y fantástico a la vez. Ya sea que se trate de escenas tan comunes como dos personas caminando por la calle o sentadas en un café, o de algo fantástico como el escondite secreto de un héroe o secuencias de acción con tintes épicos-heroicos, su trabajo siempre es claro y fácil de seguir.

La historia de Love Fights resulta engañosamente simple. El centro argumental es la relación entre Jack y Nora, pero el trasfondo presenta un par de tramas secundarias muy entretenidas. En el caso de los fans de superhéroes, creo que encontrarán muy atractiva la forma en que se resuelve la desaparición de Guthrie, el gato de Jack, o la investigación documental de los archivos de la Edad de Plata y la Edad Oscura de los cómics de The Flamer en busca de pistas para resolver el misterio que puede lanzar la carrera de Nora.

Love Fights es una lectura recomendada tanto para fans de superhéroes como para quienes no tengan interés alguno en el género, lo que sólo es posible gracias al uso de temas universales como el amor, la amistad o el honor. Publicada originalmente como una miniserie de doce números, fue recopilada en dos tomos. No es tan difícil encontrarla en cualquiera de los dos formatos, pero puede que requiera algo de persistencia. Aún así, les garantizo que vale la pena.

LOVE FIGHTS
Historia y Arte: Andi Watson
Editado por: Oni Press, 2003-2004.
Formato: 12 números formato estándar, blanco y negro.
Colección: 2 tomos formato pocket.

Texto originalmente publicado en La Covacha Mx
sobre una versión previa publicada en Comicverso

Friday, May 6, 2011

Past Lies, de Weir, DeFilippis y Mitten

Me gusta recomendar historias completas, ya sea que se hayan publicado como miniseries o directo en un solo tomo, como novela gráfica. Oni Press usa a menudo esos dos formatos para sus publicaciones, y por ello aparecen aquí con frecuencia. En esta ocasión quiero hablar de Past Lies.

Amy Devlin es una joven investigadora privada, y aunque en su corta carrera ha trabajado en casos bastante peculiares, no puede evitar sorprenderse cundo Tim Gilbraight, un joven actor cuya carrera está a punto de despegar, le pide que investigue un asesinato, con la peculiaridad de que la víctima es él mismo, pero hace 25 años.

Wednesday, April 14, 2010

St. Swithin's Day, de Grant Morrison y Paul Grist

Del mismo modo que pasó en los años sesenta con la música, los cómics vivieron su propia Invasión Británica a mediados de los ochenta, y ésta llevó a muchos de los creadores más talentosos del medio a trabajar en la industria del cómic estadounidense. El título que comento esta semana es obra de un par de esos creadores, pero no vio la luz en América hasta casi diez años después de publicarse en Gran Bretaña: St. Swithin's Day.


Trident era una antología de aparición bimestral publicada en el Reino Unido por Trident Comics. En sus páginas aparecieron trabajos de autores ya reconocidos, como Neil Gaiman, Grant Morrison o Eddie Campbell, además de creadores nuevos, como Mark Millar o Paul Grist. Ahí se publicó por primera vez St. Swithin's Day, dividida en cuatro partes de seis páginas, con tal éxito, que unos meses después se publicó una edición con la historia completa a color. Esa edición es difícil de encontrar y nadie sabe que fue de las guías de color cuando Trident cerró sus puertas en 1991, razón por la que Oni reimprimió el material en blanco y negro, tal y como se publicó originalmente.

Tuesday, March 24, 2009

Three Days in Europe, de Johnston y Hawthorne

Antony Johnston inició su carrera con trabajo periodístico en el sitio NinthArt.com, donde hacía crítica seria al medio, al estilo de sitios especializados en cine y literatura. En 2001 Ciberosia Publishing, una naciente editorial de cómics, publicó Frightening Curves.

En los años siguientes Johnston escribió historias cortas, miniseries y novelas gráficas para Oni Press, Avatar Publishing e Image Comics. Sus adaptaciones de poemas y prosa de Alan Moore le ganaron críticas positivas y reconocimiento público, y su serie Wasteland lo convirtió en uno de los nuevos autores más exitosos y aclamados.

En 2002, Oni Press inició la publicación de Three Days in Europe, una miniserie de cinco números escrita por Johnston e ilustrada por Mike Hawthorne, misma que fue compilada en un solo tomo a mediados del 2003. Se trata de una historia que sólo puede describirse como una comedia romántica con tintes de suspenso y aventura, y resulta reminiscente de las películas de la Era Dorada del género, cuando Cary Grant y Audrey Hepburn estaban en la cúspide de sus carreras.


Sus protagonistas son Jack, un ejecutivo de ventas de publicidad de una conocida revista, y Jill, una curadora auxiliar en una galería de arte moderno en Manhattan. Jóvenes y atractivos, exitosos en sus respectivos trabajos y enamorados uno del otro, Jack y Jill debieran ser la pareja perfecta, pero últimamente su relación no marcha del todo bien. Afortunadamente Jack tiene un plan para solucionar su situación: pasar el fin de semana de San Valentín en París, donde además asistirán a una exclusiva exhibición de arte, lo que debiera ser una placentera sorpresa para Jill.

Jill por su parte ha pensado en una solución similar: un fin de semana en Londres, donde además asistirán al set de un programa de televisión donde se presentará Q.E.D., la banda de rock favorita de Jack. Por si eso no fuese suficiente para consentir a su novio, Jill también consiguió pases para conocer a la banda en el backstage, lo que sin duda será una gran sorpresa para Jack.


Ahora solo tienen que resolver un pequeño problema. ¿Cómo podrán pasar EL MISMO fin de semana en París y en Londres? Luego de otra discusión y un complicado enredo en el aeropuerto, cada uno de ellos viaja a una de las dos ciudades, solo que no a la que cada uno esperaba. Pronto Jill se convierte en la más reciente conquista del guitarrista de Q.E.D. mientras Jack se involucra en un plan para robar la pieza central de la exposición de arte. ¿Podrá la joven pareja resolver su situación para volver a estar juntos?

El arte de Mike Hawthorne tiene una limpieza y dinámica narrativa que le dan un aire de animación, resultando el complemento ideal para la historia de Johnston. Recuerdo que alguien comparaba el resultado final con lo que sería una animación clásica de Disney dirigida a un público de veintitantos años de edad, lo cual me parece una descripción bastante acertada.


Lo que es un hecho es que Three Days in Europe es la clase de novela gráfica que resulta ideal para regalar o prestar a amigos que nunca han leído un cómic o incluso que nunca hayan sentido siquiera la más mínima curiosidad por hacerlo. Por desgracia el tomo está fuera de prensas en Oni Press, aunque es relativamente fácil de conseguir en diversas tiendas en línea. Además, cabe la posibilidad de que Oni Press decida crear una nueva edición en caso de que se concrete el anuncio hecho hace unos meses.

Vandalia Films, la nueva compañía de producción de Jennifer Garner, adquirió los derechos para adaptar esta novela gráfica al cine. Tras asociarse con Seed Productions, propiedad de John Palermo y Hugh Jackman, llegaron a un acuerdo con Warner Pictures para la realización y distribución de la cinta, misma que sería interpretada por Jackman y Garner en los papeles principales. Se espera que la producción se realice este mismo año y la película se estrene a finales de año o a principios del 2010.


Friday, May 25, 2007

Spaghetti Western, de Scott Morse


Scott Morse es uno de los historietistas más talentosos del cómic actual, y también uno de los más infravalorados. Esto se debe en buena medida a que el grueso de su trabajo ha sido publicado lejos de la exposición que representa trabajar para "las dos grandes", pues fuera del especial Batman: A Roomful of Strangers publicado hace unos años, su trabajo ha aparecido en editoriales como Image Comics, Oni Press, Top Shelf o Dark Horse Comics. Entre sus trabajos destacan Volcanic Revolver, Ancient Joe, Soulwind, Magic Pickle y Barefoot Serpent, además, claro, de la que aquí comento.


Spaghetti Western es una novela gráfica impresa en formato horizontal que utiliza únicamente tinta de color sepia, y se publicó con una funda que facilita su exhibición y almacenamiento como un libro regular en formato vertical, características que comparte con Last of the Independents, que comenté en la entrega anterior de La Comicteca. Otra cosa que comparte con aquella novela gráfica es que la historia involucra un asalto a un banco. Pero ahí terminan las similitudes.

spaghetti western es un término usado para referirse a las películas situadas en el viejo oeste pero realizadas en Italia, más notoriamente por el director Sergio Leone. Las más famosas de ellas son las protagonizadas por Clint Eastwood en el papel del Hombre sin Nombre: Por un puñado de Dólares, Por unos Dólares más y El Bueno, el Malo y el Feo, y son precisamente esas películas a las que Scott Morse rinde tributo en esta novela gráfica.


En la introducción Morse explica que para él los westerns, sobre todo los spaghetti, pertenecen a un subgénero de la comedia. Dice que el viejo oeste tenía poco que ver con lo que vemos en las películas, pues era un lugar duro y peligroso, con precarias condiciones de vida y donde no era fácil sobrevivir. Los westerns representan (o lo hacían, pues es un género casi extinto) una romantización de una época difícil. Los realizadores exageraban elementos en la historia para que sus protagonistas fueran atractivos para la audiencia pese a que sus contrapartes reales no deben haber sido tan agradables.

Morse tiene uno de los estilos más característicos y distintivos en el medio, llevando el minimalismo a un nivel sorprendente. Su habilidad para crear una imagen con unos cuantos trazos simples es, con la única posible excepción de Andi Watson, única en el medio.


La elección del formato horizontal para contar la historia enfatiza el tono que Morse quería encontrar, pues no solo utiliza un formato que recuerda a una pantalla de cine con todo y los bordes negros arriba y abajo de sus ilustraciones. Además, cada página contiene sólo una ilustración, lo que remarca aún más la sensación de estar leyendo una película. Añadan un soundtrack de Ennio Morricone (en mi caso no fue necesario, porque mentalmente lo tenía corriendo desde la portada) y la experiencia será completa.

La historia es simple. Un anciano enfermo terminal se asocia con un joven cuya vida no tiene sentido ni dirección, y juntos deciden robar un banco a la usanza del viejo oeste, arribando en caballos y todo. El joven incluso viste un poncho similar al del Hombre sin Nombre. Ah, y toda la acción transcurre en el presente. Tal vez el único pero es que se lee demasiado rápido, pues las más de 120 páginas son en realidad 120 viñetas, y deja al lector esperando más. Y no me refiero a calidad, sino a cantidad. Una secuela o algún volumen paralelo o similar que, por desgracia, no existe.

En resumen, Spaghetti Western es una excelente novela gráfica, y seguramente enriquecerá cualquier Comicteca que pueda presumir de contarla entre sus pertenencias.

SPAGHETTI WESTERN
Historia y Arte: Scott Morse
Editorial: Oni Press

Fecha de publicación: Junio de 2004
Formato: 136 páginas, 14x20 cm, impreso horizontalmente (apaisado) en tinta sepia.